El avión y como fue su proceso de desarrollo

¿Cómo lograron finalmente los inventores construir aparatos voladores más pesados que el aire? Fijando nuevamente la atención en los verdaderos maestros del vuelo: los pájaros.

En 1889, inspirándose en la técnica de vuelo de las cigüeñas, el ingeniero alemán Otto Lilienthal publicó el libro Del vuelo de los pájaros como base de la aviación, y dos años más tarde construyó su primer planeador sencillo.

Basándose en las investigaciones de Lilienthal, Octave Chanute, ingeniero americano de origen francés, concibió un planeador biplano.que constituyó otro adelanto significativo en el diseño de máquinas voladoras más pesadas que el aire.

Aparecen entonces los hermanos Wright. Propietarios de un taller de bicicletas en Dayton (Ohio, E.U.A.), Orville y Wilbur Wright iniciaron sus experimentos con planeadores en el año 1900.

Animados por los descubrimientos de Lilienthal y Chanute. Trabajaron lenta y metódicamente durante los siguientes tres años, efectuando varios vuelos experimentales en Kitty Hawk (Carolina del Norte).

El 14 de diciembre de 1903, el nuevo invento de los Wright despegó por primera vez desde una pista de madera y permaneció en el aire tres segundos y medio. Tres días después, los hermanos volvieron a ensayar el aparato.

En la última prueba, este se mantuvo en vuelo casi un minuto y recorrió una distancia de 260 metros. El avión fue todo un éxito. Sorprende la poca atención que esta memorable hazaña.

¿Sin futuro comercial las máquinas voladoras?

El mundo en general veía con escepticismo la aviación en sus orígenes. Hasta Chanute, uno de sus célebres pioneros, vaticinó: “En opinión de los entendidos, es ocioso augurar un futuro comercial a la máquina voladora”

Sin embargo, la técnica de la aviación progresó rápidamente en los años que siguieron a los primeros vuelos de los hermanos Wright. Hoy la seguridad es prioritaria en la aviación.

Y como dicen los cerrajeros expertos “una vez que damos atención a la seguridad ya lo demás es mucho más sencillo”

Los récords obtenidos en la aeronavegación siguieron acaparando los titulares de la prensa durante los años veinte. En 1923, dos oficiales del ejército estadounidense realizaron el primer vuelo sin escalas de su país.

Viajaron de costa a costa en menos de veintisiete horas. Cuatro años más tarde, Charles A. Lindbergh saltó a la fama instantáneamente al efectuar la primera travesía sin escalas entre Nueva York y París.

Las nacientes líneas comerciales empezaban a suscitar el interés de los viajeros. A finales de 1939, los viajes aéreos se habían popularizado tanto que las aerolíneas norteamericanas transportaban en torno a los tres millones de personas.

Otro hito tuvo lugar en 1976, cuando un equipo de ingenieros francobritánico introdujo el Concorde, avión con alas en delta que puede transportar 100 pasajeros al doble de la velocidad del sonido.

Moldean el mundo

Aunque nunca haya volado en un avión, es probable que estos rápidos adelantos tecnológicos hayan influido en su vida. El servicio de carga aérea funciona en todo el globo terráqueo.

A menudo, los alimentos que consumimos, la ropa que nos ponemos y las máquinas que empleamos en el trabajo o en el hogar, llegan por avión desde el otro lado del océano o del continente.

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